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La Columna metafísica de Koalani
Subject: La Columna metafísica de Koalani
Send date: 2014-06-02 14:23:13
Issue #: 12
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Un fuerte saludo a mis viejos y nuevos subscritores:

Esta vez vuelvo a publicar un viejo artículo que se perdió cuando el servidor de internet de mi página vino abajo. Al volver a funcionar, este artículo se me quedó desapercibido. Pero ahora que me he dado cuenta lo he puesta al día y lo vuelvo a poner.

Mi próximo artículo en castellano será publicado y enviado a principios de septiembre.

 

El suicidio


Aunque la iglesia condena el suicidio, la hipnosis y los canalizamientos han mostrado que el suicidio implica varias cosas muy distintas entre sí. No existe un castigo al otro lado para los que han querido poner un fin a su vida, pero muchas veces el que se suicida se entrega a un demonio y no va a la luz.

Kenny, 30, desde que se mudó a su nueva casa empezó a tener ataques paranormales a nivel físico y psíquico. Se le levantaba el pelo al aire, tenía escalofríos y mareos, sentía ahogarse, perder energía, tenía ataques de pánico, etc. Una amiga suya vidente vio que era el alma de su hermano de una vida pasada y trató de ahuyentarlo, pero sin éxito. Al canalizar a nuestro guía resultó que su hermano llevaba 200 años viviendo en aquella casa. Trajimos aquí al hermano, Rune, y nos dijo que quería vengarse de Kenny, porque lo echó de casa a principios del siglo XIX. Sus padres habían muerto y Kenny que era mayor cuidó de él con la ayuda de un criado. Rune era retrasado mental y no iba a la escuela. La hermana se casó y se mudó a la capital, dejando a Rune solo con el criado. Llegó un día en que ya no podían guardar la casa paterna y mandaron al chico a un asilo. Él fue muy infeliz allí y un día, a los 17 años, se subió al tejado y se tiró. Su alma volvió a casa donde se quedó hasta ahora. El alma de Kenny eligió vivir otra vez en esa casa para encontrar a su hermano y ayudarlo a ir a la luz. Me costó muchísimo persuadirlo, ya que estaba empeñado en quedarse allí y vengarse, aunque Kenny le pidió perdón durante la sesión. Se fue y el guía tuvo que traerlo otra vez para que yo siguiera las deliberaciones. Al final conseguí que se fuera a la luz, pero concediéndole el derecho de visitar a su hermana. Después de unas semanas Kenny empezó a tener los mismos síntomas que antes. Rune había vuelto. Pero los espíritus que han estado en la luz ya no tienen ninguna negatividad y no pueden causar daño. Felizmente, Kenny se dio cuenta de que era ella quien ahora estaba causando esos problemas a sí misma debido a su miedo. Su amiga vidente se comunicó con Rune y él dijo que amaba a su hermana y quería vivir con ella un rato, para ayudarla. Kenny se tranquilizó y el malestar desapareció. Ahora se siente feliz de tener a Rune, ya que es como un guía para ella.

Menia, 19, vino con su hermana Esmeralda para tener una regresión. Sin embargo, no pudo ver nada y tuvimos que interrumpir. Esmeralda se ofreció a hacerlo en su lugar y conseguir toda la información que pudiera de su guía sobre Menia. La llevé a su guía y al preguntar por qué Menia no había podido ver nada descubrimos que tenía una entidad en su aura. Es una razón corriente por la que muchas personas no pueden recibir impresiones de una vida pasada. Esmeralda fue capaz de comunicarse con la entidad que era una mujer que se había suicidado en los años setenta en la casa donde las dos hermanas vivían ahora. Su novio murió en un accidente y ella no quiso vivir sin él. Se tiró de la escalera y murió. Pero su dolor le impidió que se fuera a la luz y se quedó en esa casa. Llamé a su novio, que estaba en la luz y vino. La alegría de la mujer fue inmensa. Se fueron juntos a la luz. Menia quedó liberada de la influencia nefasta de la entidad y el guía de su hermana dijo que después de unos meses podría realizar su regresión.

Clara, 42, tuvo una sesión de canalizamiento para su abuelo que se había suicidado. Nuestro guía dijo que se había quedado en la oscuridad y nos lo trajo. Habló con la voz de mi colaborador que estaba en trance. Se había suicidado a causa de los problemas económicos que tenía. Se sintió incapaz de proveer por su familia y el sentimiento de vergüenza lo guardó en el bajo terreno astral. También creía que su familia le guardaba rencor por el fracaso. Clara le dijo que toda la familia lo había perdonado y su alma se calmó. Nos agradeció y se fue a la luz.

Juana, 43, quiso tener una sesión de canalizamiento para comunicarse con su marido que se había suicidado desde hacía 10 años. Su alma se había quedado 8 años junto a su mujer y su hija, ya que el dolor que sentían era tremendo. Ese dolor no dejaba al alma del hombre que se fuera a la luz. Pero después pudo despegarse de ellas y volver a su casa espiritual. Pasó por el proceso de limpieza y se fue directamente a su grupo espiritual para preparar su próxima encarnación. En ese estado las almas pierden los recuerdos de su última vida pasada, ya que esos perturbarían la preparación. Así que Juana y su hija no pudieron hablar con él de su vida terrenal. Pero los tres estaban en el mismo grupo espiritual y gracias a ello él pudo pasar unos mensajes a nuestro guía para las dos mujeres y ellas a él. Ellas no dejaron de llorar en toda la sesión y fue muy emocionante. Al final el guía les dio unos consejos para poder librarse del dolor y seguir adelante. Nos agradecieron con toda su alma y prometieron poner una vela para su marido y padre. Esto ayuda al alma a tener una comunicación más cercana con los encarnados.

Demetrio, 42, sufría de enfermedades frecuentes y su hermana, Lambriní, nos preguntó sobre él. La causa era el hecho de haber perdido gran parte de su alma, el 75%, en una vida pasada. Nuestro guía recogió los fragmentos perdidos y durante la sesión de recuperación nos contó cómo los había perdido. Vivió en San Petersburgo en 1898. Se llamaba Georgiev y vivía en el palacio real, como miembro de la familia real. Estaba enamorado de una muchacha y ella de él. Habían decidido guardarlo secreto para disfrutar más de su amor, teniendo un secreto común. La chica era también noble, y no habría ningún problema, pensaban. Desafortunadamente, la madre de Georgiev había hecho un acuerdo con otra familia para que Georgiev se casara con la hija de esa familia. En aquella época los padres hacían así, ya que el matrimonio solía ser un acuerdo comercial. Al oír la nefasta noticia el chico protestó y se negó a casarse con ella. Eso significaba una deshonra para la otra familia, y el hermano de la novia lo llamó a duelo. Él tuvo que aceptar, para defender la honra de su propia familia. Los dos jóvenes estaban en sus puestos, empezaron a dar los pasos requeridos, dieron la vuelta y en aquel momento Georgiev gritó: Aunque mi madre me ha deshonrado yo no deshonraré a mi mismo y no quitaré vida ajena. Se puso la pistola en la sien y tiró. Ese suicidio no fue ninguna deshonra para él, pero sí para los padres, que perdieron su título. El joven mostró valor y todos admiraron su acto. Pero su alma se quedó allí, junto a su amada. Ella se pasó la vida sola, con la compañía de su querido, al que sentía cerca. Al morir, el alma de la chica se quedó también allí, hasta ahora. Tuvimos que explicarle que Georgiev acababa de ir a la luz. La conciencia de Georgiev se fue a la luz pero la parte energética de su alma vino a juntarse a su alma presente, la de Demetrio. Es un proceso difícil de explicar con palabras, ya que éstas no existen para describir la diferencia entre conciencia y alma. Llamamos pues a la conciencia del chico, él vino y  su amada lo siguió a la luz. Otra vez fue un momento muy emocionante.

No obstante, la mayoría de los suicidios ocurren a causa de la presencia de un demonio que está apegado a uno. Y en este caso tampoco puede el alma ir a la luz. El mero deseo o impulso de morir o quitarse la vida proviene pues de la influencia de las fuerzas del mal. Miguel, 19, tenía tales impulsos. No se llevaba muy bien con sus padres y se tomó un paquete de tranqulizantes. Después de un rato se arrepintió y se lo contó a sus padres. Ellos lo llevaron al hospital donde se le lavó el estómago y se lo llevaron a una clínica psiquiátrica, en la que tuvo que permanecer dos semanas. Logró salir, pero tuvo que visitar al psicólogo durante un período. Miguel pensaba que su intento de suicidio había sido para asustar a sus padres. Lo puse bajo hipnosis, fuimos a la fuente de sus impulsos de suicidio y vio que tenía dos entidades sobre su aura. Hablé con las dos y las ayudé a ir a la luz. La una era el alma de un alemán que había matado a su mujer y al amante de ésa. Fue bastante difícil convencerlo, ya que estaba lleno de odio. La segunda era el alma de un soldado francés que participó en la guerra de Napoleón y murió en la batalla. Hay que ver lo difícil que era persuadirle a ése. Estaba dedicado cuerpo y alma a Francia y a Napoleón. Tuve que explicarle toda la verdadera historia de la humanidad, cómo los nefilimes y sus fraternidades secretas manipulaban a la gente y los gobiernos y gobernaban de una manera invisible con la ayuda de los demonios y de los humanos que corrompían. Así fue cómo los demonios de rango más alto le habían dicho que tenía que hacerle daño a Miguel para subir más alto y ser libre. Al final se dio cuenta del engaño y se enfadó consigo mismo. Le prometió a Miguel compensarlo por el daño que le había acarreado y se fue. Llevé a Miguel a su guía y éste nos dijo que los demonios habían entrado en el cuerpo de Miguel porque se sentía muy oprimido por su padre, que le empujaba constantemente a que estudiara y fuera el mejor alumno. La opresión creó sentimientos de rabia y estrés, su aura se debilitó y los demonios entraron. Además, le convencieron de que no necesitaba tratamiento, ya que el intento había sido nada más que un acto de protesta. Pero ahora estaba claro que no fue así, sino que Miguel fue engañado. Los demonios saben hipnotizarle a uno y hacer que vea una realidad falsa.

Panayotis, 45, tenía muchos problemas y varias entidades, pero me voy a enfocar en su vida pasada de Colombia, 1935. Era el hijo de un cazador y vivían en una casa en el bosque. Iba a menudo con su padre a cazar, y con algunos vecinos y su hijo. Se enamoró del hijo del vecino. Pero no lo mostró, era totalmente tabú por aquel entonces. Era un chico distante y encerrado en sus pensamientos y sentimientos reprimidos. Creció y su padre lo casó con una chica, hija de un conocido. No hicieron nunca el amor. Su única alegría (pero a la vez sufrimiento) era durante la caza, cuando su amor estaba allí. Él también se casó, pero él sí que hizo el amor con su mujer, que quedó embarazada. Un día hubo un accidente en la caza y el padre de Panayotis tiró, y la bala le dio al hijo del vecino, que murió. Panayotis ya no tenía motivo para vivir. Así que un día, en la caza, un rato después del primer incidente, estando un poco aparte de los demás, se pegó un tiro. Ya tenía a un demonio de una vida pasada al que se entregó. Su alma no fue a la luz, y ahora estaba apegada a su mejor amigo, que era su amor secreto de la vida en Colombia. La mujer de Panayotis era la misma, y tampoco en esta vida hacían el amor. Su mejor amigo no era de la luz, era un rojo, o sea una persona encarnada con la ayuda de un demonio. Esa combinación de rojo y apego de su yo pasado influía profundamente en la relación de la pareja. Con la liberación espiritual su viejo yo se está liberando y su amigo va perdiendo su influencia sobre él. Ya se ha ido a otro país y Panayotis se siente bastante mejor. En la vida de Colombia se formó también una sombra a causa del sufrimiento silencioso y la autorepresión que sufrió, pero se la está despejando poco a poco. Hay que añadir que no era homosexual, sino que esos sentimientos le fueron transmitidos por el demonio, para llevarle al suicidio.

Una conocida mía, Sofía, de 24 años, profesora,  tiene como novio a un chico difícil. Cuando lo dejó él se hizo muy agresivo con ella, la pegó y se portó muy mal. Al final ella volvió con él. Yo no acababa de entender por qué y busqué su vida pasada. Bologna, 1937. Era una adolescente guapa y presumida. En la escuela tenía varias amigas con las que hablaba de los chicos de la escuela de al lado. Con una de sus amigas quedó en competir por el amor de un cierto chico, pero sin que ninguna de las dos se interesara por él. La perdedora compraría con sus ahorros un vestido bonito que habían visto en una tienda. Sofía logró ganar la atención de Alejandro con su mirada y los movimientos de su cuerpo. Empezaron a hablar y ella le hacía pensar con su actitud que le gustaba. La otra chica no tuvo éxito y tuvo que comprarle a Sofía el vestido. Era un vestido con pliegues por delante y por la parte de abajo, muy bonito. Pero las otras chicas oyeron lo de la apuesta y una de ellas se lo dijo a Alejandro. Él no podía creerlo, y persiguió más a Sofía eróticamente. Ella se cansó de ese juego y al final lo rechazó. Él se dio cuenta de que lo que le había dicho la otra chica era verdad y la confrontó con eso. Ella se quedó de una pieza, pues no esperaba que él lo supiera. Él la obligó a decirle la verdad y ella lo confesó, diciendo que sólo era un juego y que no esperaba que él se lo tomara tan seriamente. Él se fue alterado. Un día apareció delante de ella y sus amigas y le dijo a Sofía que ya sabía cómo se vengaría. Sacó una pistola. Las chicas se pusieron a gritar. Él dijo que ella pagaría su jueguecito. Y se pegó un tiro. Ella no se casó nunca. Se hizo maestra y enseñaba a los niños sobre la importancia del respeto de los sentimientos ajenos e intentaba ayudarlos a ser personas responsables. El deseo de vengarse entregó a Alejandro a un demonio que le ayudó a encarnarse y que ahora es su guía. Es decir que es rojo. Ella murió un poco antes de que su yo presente conociera a Alejandro. En aquella vida perdió muchos fragmentos de su alma por la tristeza y los remordimientos. Si lo hubiera dejado en esta vida, él se habría probablemente suicidado otra vez. Entonces Sofía ahora intenta limpiarlo sola, con sus consejos y su amor. Y parece que lo está consiguiendo, ya que él ha mejorado mucho desde que volvieron juntos. Hace lo que le dice, reza, toma agua bendita y trabaja conscientemente en su propio desarrollo. Sin embargo, Sofía sufre ataques constantes del guía del rojo, o sea que pierde energía, siente malestares y despierta con rasguños y contusiones.

Yo he tenido dos amigos que se suicidaron por depresión. Ambos tenían demonios y con el suicidio se entregaron a ellos. El segundo hizo un acuerdo con un extraterrestre después de morir. Ahora están ambos encarnados como rojos. Espero topar con su vida paralela luminosa, y no con los rojos, ya que a ellos no podría ayudarlos, pues los rojos raras veces piden ayuda. Mi alma gemela y gran amor se suicidó también, pero lo hizo indirectamente, al saber que estaba enfermo y negarse a recibir terapia, hasta que fue demasiado tarde. Ese suicidio fue una decisión de su alma, y lo hizo para romper la maldición que teníamos ambos de una vida pasada y que nos había metido 28 demonios. Su sacrificio, aunque casi me mató del dolor, me ayudó a buscar, encontrar la verdad y dedicarme al trabajo espiritual. Está también encarnado otra vez, lo conoceré pronto y le despejaré los demonios kármicos que tiene. De mis propias vidas pasadas que he encontrado, me suicidé 6 veces y sólo una de ellas me fui a la luz, porque lo hice para salvar a mi novio. Mis yos perdidos han tenido que ser llevados a la luz ahora que he encontrado mi pasado kármico. Otros de esos yos se encarnaron como rojos y cometieron más de mil asesinatos. Por consiguiente, un suicidio puede traer complicaciones inesperadas en sus vidas futuras.

El suicidio tiene muchas causas y para establecer si es malo o bueno hay que mirar el motivo. Si el motivo es altruista, en general se va a la luz. Si el motivo es la depresión u otro sentimiento negativo, se suele quedar en la oscuridad o ser llevado por un demonio. Y en este caso se encarna con su ayuda, como rojo. Pero no debemos echar toda la culpa a los demonios, sino luchar con fe y optimismo para salir de la depresión y la desesperación.


Con luz y amor,

Koalani

 

 

 

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