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El consejo de la luz y las fuerzas de la oscuridad


Este monumento se llama “Guide Stones” y se encuentra en el estado de Georgia, en EEUU de América. Una de las pautas de dirección inscrita en ellas dice: “La población mundial debe mantenerse por debajo de los 500 millones en constante harmonía con la naturaleza”. ¿Es ésta una pauta para los humanos? Difícilmente. Según muchos investigadores existen pruebas de que este monumento fue construido por las fuerzas oscuras que gobiernan solapadamente, y que son todo menos humanas. Su meta es la de destruir la humanidad o al menos mantenerla bajo control para poder reinar de nuevo abiertamente. Sin embargo, en dos de estas fotos vemos una figura como un torbellino de luz. ¿Será una entidad maligna o un elohim u otro ser angélico? ¿Existe verdaderamente una batalla entre el bien y el mal?


Miles de sesiones de hipnosis y canalizamientos realizados hasta ahora, pero también las investigaciones de históricos, físicos, antropólogos, arqueólogos y otros profesionales, así como un sinfín de testimonios personales de astronautas y ex-miembros de sociedades ocultas han mostrado que es así. Las regresiones a Atlantis muestran un contraste entre dos grupos de personas: Aquellos que estaban únicamente interesados en satisfacer sus sentidos y tener bienes materiales, los así llamados “hijos de Belial”, y los “hijos de la ley del Uno”, que eran seres espirituales y trataban de salvar el mundo de la aniquilación a través de la meditación y la enseñanza. Belial es uno de los reyes de los Nefilim, los gigantes y seres medio-humanos medio-animales que se presentaron como dioses ante las civilizaciones antiguas. Belial tiene cuerpo humano y cabeza de lobo y pertenece a la raza de los Malchej, los hombres-lobo. Los Nefilim nacieron de la unión de 201 Elohim (un tipo de ángeles que pueden materializarse) caídos que se unieron con las mujeres de la tierra. Parte de ellos siguió a Saturno, eligiendo el poder y el egoísmo y se llamaron  Nefilim y otra a Júpiter, y se llamaron los dioses El. Júpiter, aunque era egoísta y anhelaba el poder, fue bastante benigno hacia los humanos al principio, pero después se volvió hostil. Pero hubo otros El que ayudaron a los humanos. Los Nefilim fueron adorados por los humanos aprovechándose de su  miedo e ignorancia y los usaron como esclavos y hasta alimentación. Impusieron sacrificios crueles para satisfacer sus instintos violentos y su anhelo de carne y sangre humanas. Los El lucharon contra los Nefilim y los derrotaron en una batalla gigantesca que tuvo lugar en 33.000 a. de C. Los metieron dentro de la tierra donde viven todavía. Los El partieron para el planeta Sirio (Nibiru), pero algunos de ellos volvieron brevemente para volver a capturar a los Nefilim que habían salido alrededor del tercer milenio a. de C. y hacían de las suyas, especialmente en América y Asia. En 1200 a. de C. lograron salir otra vez y tomaron a toda Asia bajo su dominio colaborando con los reyes locales. No fue hasta 327 a. de C. que Alejandro el Magno luchó contra ellos y los metió por última vez en el interior de la tierra. Aquella expedición fue la verdadera misión de él y de su ejército.


La terapia de vidas pasadas ha demostrado que las almas de las vírgenes sacrificadas en aquellos rituales fueron entregadas a los dioses Nefilim y sus colaboradores -demonios y extraterrestres. Por otro lado, los “hijos de la ley del Uno” creían en el verdadero Dios Creador y pregonaban sobre los valores espirituales. Pero éstos no lograron elevar la vibración espiritual de Atlantis y ganaron las fuerzas del mal. Tras una guerra entre Atlantis y Grecia con las super armas de las que los antiguos dioses y los El disponían, Atlantis se hundió en 9 600 a. de C. Pero la lucha entre el bien y el mal no ha terminado, ya que los Nefilim siguen gobernando a los humanos desde sus bases subterráneas. Éstos y sus colaboradores extraterrestres siguen andando entre nosotros en forma etérica, poseyendo humanos o escondidos bajo una apariencia humana, siguiendo sus planes de conquista.

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