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Los niveles de crecimiento espiritual

 

 

 

El primer investigador en la historia moderna que ha investigado el tiempo que pasamos entre vidas es Michael Newton. Gracias a las impresiones de cientos de clientes bajo hipnosis, registró la existencia de 7 niveles básicos de crecimiento espiritual. Éstos eran ya conocidos por otras fuentes, como el hinduismo y la teosofía. Se trata de un crecimiento en frecuencia. Cuanto más joven es el alma, más baja es la frecuencia. Cuanto más vieja es el alma, más alta es la frecuencia. A medida de que actuamos con amor desinteresado, perdonándonos  a nosotros mismos y a los demás, con modestia y valor, con abnegación y fuerza, crecemos. Si no, estamos estables y tenemos que repetir la prueba.
En mi trabajo con la hipnosis y los canalizamientos he tenido experiencias similares. Las almas que se encarnan por primera vez se encuentran en el nivel cero para arriba. Se necesitan entre unas docenas hasta unos cientos de vidas para llegar hasta el cuarto nivel, aunque existen casos en los que eso se logra en unas pocas vidas. A partir del cuarto nivel, se puede empezar a ser aprendiz guía para una persona encarnada o prestar otros servicios (guardia, maestro, terapeuta, consejero, etc) en el plano espiritual, sin tener que encarnarse más. Ningún alma tiene por qué encarnarse, pero de hacerlo el crecimiento es mucho más rápido. Por eso la mayoría de las almas eligen la encarnación en un mundo físico. Los que han superado el cuarto nivel pueden seguir encarnándose para ayudar y animar a los demás, y a la vez equilibrar su karma. En las últimas dos décadas han venido más y más almas avanzadas para asistir a la tierra en su ascensión espiritual. Más de la mitad de mis clientes se encuentran por encima del nivel 4. Desde luego esto no es representativo de la población, ya que las almas más avanzadas suelen ser las que más buscan desarrollarse.
La “noche oscura del alma” es un procedimiento de crecimiento intenso e inmersión en el que conseguimos unos niveles altos de conciencia espiritual mediante pruebas, resistencia y dolor. Cuanto  antes dejamos de resistir sintiendo rabia, odio, temor u otros sentimientos negativos, más rápido conseguiremos nuestra meta. Al llegar a un cierto nivel, éste no puede perderse, aunque lo hagamos todo mal en la siguiente vida. Tendremos simplemente más trabajo en la encarnación después de ésa. Si después de morir nuestra alma se queda en el bajo terreno astral nuestro yo superior mandará otra porción (alma) a que se encarne y crezca. Este procedimiento sigue hasta que todas las almas perdidas de un yo superior vuelvan a la luz o bien se queden todas en el bajo terreno astral. En este último caso nos podemos encarnar colaborando con las fuerzas de la oscuridad y, en tal caso,  se encarnará otra alma (en general conocida) para darnos la oportunidad de sacarnos de ese estado. O podemos apegarnos a una persona que irá a un terapeuta que nos ayude a ir a la luz. Cuanto más daño hace un alma en el ba¡o terreno astral más sube la escala inversa, la oscura. Cuando esta alma finalmente va a la luz, habrá caído los niveles correspondientes a los que ha subido siendo oscura. Tendrá, pues, que volver a subir otra vez.
El octavo nivel corresponde en tamaño a los siete niveles anteriores juntos. El noveno es el doble del octavo y el décimo es diez veces el noveno. Más allá del décimo sigue habiendo desarrollo, pero no tengo una imagen de cómo se miden.
Cada nivel tiene un color correspondiente, que es el mismo que el del chakra:
Primer nivel: Rojo
Segundo nivel: Naranja
Tercer nivel: Amarillo
Cuarto nivel: Verde
Quinto nivel: Azul
Sexto nivel: Índigo
Séptimo nivel: Morado
Después del séptimo nivel la vibración no se expresa con un color visible, es tan sólo luz brillante. Estos colores corresponden a la vibración del alma y no se deben confundir con los colores del aura. El aura refleja nuestro estado de ánimo y va cambiando.
Existe otra escala de niveles, la que mide la vibración espiritual de nuestra vida, según estudios del dr David Hawkins. Esta escala corresponde a nuestra conciencia, nuestra emoción predominante, nuestra actitud ante la vida y nuestro comportamiento. Esta vibración puede cambiar en cualquier momento del 500, que es el nivel en el que vibra el amor, al 30, que es el sentimiento de culpabilidad, si es que pasamos por cierta fase. Aquí están los niveles y sentimientos/actitudes:
700-1000 Iluminación
600 Felicidad
540 Alegría, serenidad
500 Amor
400 Razón
350 Perdón, aceptación, piedad
310 Esperanza, optimismo
250 Confianza
207 Integridad
200 Valor (el límite de los sentimientos positivos)
175 Orgullo, indiferencia, desdén
150 Odio, ira, agresión, venganza
125 Deseo, anhelo, concupiscencia, esclavización, negación
100 Ansiedad, temor, retraimiento, castigo
75 Remordimiento, dolor, abatimiento, desprecio
50 Apatía, renuncia, condenación, desesperanza
30 Culpabilidad, afán de venganza, mal, destrucción
20 Vergüenza, miseria, humillación, eliminación
Algunas correspondencias serán una sorpresa. Uno esperaría que el odio fuera el sentimiento más bajo, pero no es así. Cuando odiamos, poseemos cierta fuerza. Pero cuando sentimos vergüenza, renunciamos a nuestra fuerza. De allí que la vergüenza sea el nivel de conciencia más bajo al que se pueda llegar. He aquí unos ejemplos de países y personajes:
50 000 Arcángeles
1000 Jesucristo
985 Avatares
700 Mahatma Gandhi
600 Curso de milagros
540 Alcohólicos Anónimos
510 Winston Churchill
499 Freud, Einstein
431 América del norte
410 Alaska
405 Duque de Wellington
400+ China, Korea del norte y del sur
400 México
300+ Europa, América central y del sur
300 Rusia
207 La humanidad después de 1989
190 La humanidad hasta 1989
180 El Medio Oriente
125 África del norte
100 La humanidad en tiempos de Jesucristo
90 La humanidad en tiempos de Buddha
80 Hitler
75 Napoleón
65 Göbbels
55 Haití
40 África central
Notaréis que la vibración de Jesucristo no sube por encima de 1000. Eso se debe a que el cuerpo humano no pueda sostener una vibración más alta. Otra sorpresa es la baja vibración de Europa. En cambio, no creo que sea una casualidad el que las dos partes del mundo en que se hace más magia negra estén al pie de la lista. Sin embargo, un porciento de la población  que tenga una vibración alta puede alzar al restante 99%. Así es como los nazis perdieron la guerra y como la población de la tierra se está alzando en estos tiempos de ascensión gracias a las almas avanzadas que han venid

El primer investigador en la historia moderna que ha investigado el tiempo que pasamos entre vidas es Michael Newton. Gracias a las impresiones de cientos de clientes bajo hipnosis, registró la existencia de 7 niveles básicos de crecimiento espiritual. Éstos eran ya conocidos por otras fuentes, como el hinduismo y la teosofía. Se trata de un crecimiento en frecuencia. Cuanto más débil es el alma, más baja es la frecuencia. Cuanto más fuerte es el alma, más alta es la frecuencia. A medida de que actuamos con amor desinteresado, perdonándonos  a nosotros mismos y a los demás, con modestia y valor, con abnegación y fuerza, crecemos. Si no, estamos estables y tenemos que repetir la prueba.


En mi trabajo con la hipnosis y los canalizamientos he tenido experiencias similares. Las almas que se encarnan por primera vez se encuentran en el nivel cero para arriba. Se necesitan entre unas docenas hasta unos cientos de vidas para llegar hasta el cuarto nivel, aunque existen casos en los que eso se logra en unas pocas vidas. A partir del cuarto nivel, se puede empezar a ser aprendiz guía para una persona encarnada o prestar otros servicios (guardia, maestro, terapeuta, consejero, etc) en el plano espiritual, sin tener que encarnarse más. Ningún alma tiene por qué encarnarse, pero de hacerlo el crecimiento es mucho más rápido. Por eso la mayoría de las almas eligen la encarnación en un mundo físico. Los que han superado el cuarto nivel pueden seguir encarnándose para ayudar y animar a los demás, y a la vez equilibrar su karma. En las últimas dos décadas han venido más y más almas avanzadas para asistir a la tierra en su ascensión espiritual. Más de la mitad de mis clientes se encuentran por encima del nivel 4. Desde luego esto no es representativo de la población, ya que las almas más avanzadas suelen ser las que más buscan desarrollarse.


La “noche oscura del alma” es un procedimiento de crecimiento intenso e inmersión en el que conseguimos unos niveles altos de conciencia espiritual mediante pruebas, resistencia y dolor. Cuanto  antes dejamos de resistir sintiendo rabia, odio, temor u otros sentimientos negativos, más rápido conseguiremos nuestra meta. Si después de morir nuestra alma se queda en el bajo terreno astral nuestro yo superior mandará otra porción (alma) a que se encarne y crezca. Este procedimiento sigue hasta que todas las almas perdidas de un yo superior vuelvan a la luz o bien se queden todas en el bajo terreno astral. Un alma que se ha quedado en la oscuridad se puede  encarnar colaborando con las fuerzas de la oscuridad. Estos son los así llamados “ rojos”. En teoría, cuanto más sube de nivel un alma roja, más baja el alma luminosa encarnada de su yo superior. Y digo en teoría, porque para no bajar los luminosos se sacrifican con enfermedades y accidentes.  Si toda la energía de un yo superior se ha agotado porque se ha quedado en la oscuridad, se encarna a menudo  otra alma (en general del mismo grupo) para ayudarlo a salir de ese estado. Otra posibilidad es que una de las almas oscuras se  apegue a una persona que irá a un terapeuta que la ayude a ir a la luz. Si queda muy poca energía en el yo superior, se encarna como animal. Cuanto más daño hace un alma en el ba¡o terreno astral más sube en la escala inversa, la oscura. Baal estaba al -56, el seraf caído está al -66 y Saturno (Jehová, Yajvé, Alá) al -86. San Miguel está a +460 y el Guerrero de Dios a +390. Samael, desde que fue atado para mil años, está al -53 y Lilith, desde que ella fue atada para mil años, a -55. Antes de eso Samael estaba a -131 y Lilith al -132. Baal y Saturno han muerto en el Armagedón astral y su espíritu está ahora en la Luz.

El octavo nivel corresponde en tamaño a los siete niveles anteriores juntos. El noveno es el doble del octavo y el décimo es diez veces el noveno. Más allá del décimo sigue habiendo desarrollo y se mide como nivel undécimo, duodécimo, etc.


Cada nivel tiene un color correspondiente, que es el mismo que el del chakra:


Primer nivel: Rojo

Segundo nivel: Naranja

Tercer nivel: Amarillo

Cuarto nivel: Verde

Quinto nivel: Azul

Sexto nivel: Índigo

Séptimo nivel: Morado


Después del séptimo nivel la vibración no se expresa con un color visible, es tan sólo luz brillante. Estos colores corresponden a la vibración del alma y no se deben confundir con los colores del aura. El aura refleja nuestro estado de ánimo y va cambiando.


Existe otra escala de niveles, la que mide la vibración espiritual de nuestra vida, según estudios del dr David Hawkins. Esta escala corresponde a nuestra conciencia, nuestra emoción predominante, nuestra actitud ante la vida y nuestro comportamiento. Esta vibración puede cambiar en cualquier momento del 500, que es el nivel en el que vibra el amor, al 30, que es el sentimiento de culpabilidad, si es que pasamos por cierta fase. Aquí están los niveles y sentimientos/actitudes:


700-1000 Iluminación

600 Felicidad

540 Alegría, serenidad

500 Amor

400 Razón

350 Perdón, aceptación, piedad

310 Esperanza, optimismo

250 Confianza

207 Integridad

200 Valor (el límite de los sentimientos positivos)

175 Orgullo, indiferencia, desdén

150 Odio, ira, agresión, venganza

125 Deseo, anhelo, concupiscencia, esclavización, negación

100 Ansiedad, temor, retraimiento, castigo

75 Remordimiento, dolor, abatimiento, desprecio

50 Apatía, renuncia, condenación, desesperanza

30 Culpabilidad, afán de venganza, mal, destrucción

20 Vergüenza, miseria, humillación, eliminación


Algunas correspondencias serán una sorpresa. Uno esperaría que el odio fuera el sentimiento más bajo, pero no es así. Cuando odiamos, poseemos cierta fuerza. Pero cuando sentimos vergüenza, renunciamos a nuestra fuerza. De allí que la vergüenza sea el nivel de conciencia más bajo al que se pueda llegar.