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Los siete caminos kármicos



¿Por qué estás aquí?


Voy a analizar los diferentes caminos kármicos y las misiones de las que las almas se encargan para enriquecerse en experiencias, equilibrar su karma y elevar su vibración. Un camino no es más verdadero o puro que otro. Algunos son más largos y duros, pero conducen a los resultados deseados. Un camino utiliza más técnica, otro responsabilidad, el tercero ritual, el cuarto sacrificio, etc. Todos los caminos llevan un día a la liberación.


Los siete caminos kármicos:


1.Ausencia de camino


Los que están en este camino tienen que comprender a través de la experiencia y del dolor qué tiene valor y qué no tiene. Son sentenciosos, egocéntricos y egoístas, les cuesta discernir lo que conlleva armonía o desarmonía. Les falta el equilibrio y se niegan a aceptar sus responsabilidades. Caen a menudo víctimas de su anhelo por el poder.


2. Camino principiante


Estas personas son más responsables, pero lo esperan todo listo. Quieren que todo se haga a su modo, son materialistas y su objetivo son los placeres materiales. Sus intereses, además de lo que no pueden tocar, comer o gozar son limitados.


3. Camino intermedio


Los que se encuentran en este camino empiezan a darse cuenta de que existe otra realidad. Tal vez se interesen por los temas espirituales, pero tienden a pensar dogmáticamente. Aunque están menos enfocados en sí mismos, permanecen muy materialistas y amantes de los placeres.


4. Camino equilibrado


Los que se encuentran en este camino son conscientes de su karma y planean minuciosamente sus actos, puesto que conocen sus consecuencias. Comienzan a darse cuenta de lo que es el amor desinteresado e intentan apocoparse de las ilusiones corrientes acerca de la realidad. Reconocen poco a poco que es posible experimentar la vida como una hostil separación  o una serena unidad. Los que están en el camino equilibrado no reprimen sus necesidades innatas y se mantienen lejos de las exageraciones.


5. Camino armonioso


Estas personas exigen que su vida esté en armonía con sus convicciones internas. Viven su filosofía espiritual y personal. Empiezan a poner el amor desinteresado y la aceptación en práctica y han dejado de echarles la culpa a los demás y a juzgarlos. Aceptan las cosas tal como son y van adquiriendo una postura más y más desapegada. La mayor parte de ellos ejercen algún tipo de meditación.


6. El camino de la voluntad


Este camino embarca un extremo autocontrol . Es el camino de los monjes zen, de los dedicados al yoga, algunos curas y muchos más que viven de acuerdo con sus ideales espirituales. Para muchos significa ascetismo y abstinencia. El argumento para seguir este camino es que se trata de un método rápido para avanzar espiritualmente. El argumento principal en contra de él es que la abstinencia de los placeres físicos, reprimiendo sus deseos y necesidades naturales, los fortalecerá. Incluso si llegan a adquirir el autocontrol necesario para resistirlos en esta vida, eso creará una carga kármica que aparecerá en una encarnación futura. La manera más equilibrada de seguir este camino es vivir entre la gente pero sin sucumbir a las tentaciones, no porque se reprima, sino porque se siente que no valen la pena y no llevan a algo bueno.


7. El camino bodisatva


Los que se encuentran aquí ya han dejado de buscar. Son parte del mundo pero no pertenecen a él. Sólo los muy desarrollados son capaces de encaminarse en este sendero. Son ejemplos vivos del desapego. Se dedican a ayudar a los demás a salir de la oscuridad y ser conducidos a la luz espiritual.


Estos caminos corresponden más o menos a los niveles de desarrollo del alma, pero eso no significa que sean exclusivos. Puede por ejemplo alguien estar en el camino seis pero tener características de todos los demás, en sectores diferentes. Un ejemplo: Puede ser extremadamente idealista y poseer un autocontrol perfecto pero carecer de todo equilibrio, ser totalmente egocéntrico pero ayudar a los demás, traerle sin cuidado los placeres terrenales pero tener obsesiones, esperar muchas cosas listas pero a la vez luchar por sus creencias, saber que existe algo más de lo físico pero permanecer atado a la lógica. Somos todos una mezcla de virtudes y vicios y no cabemos en moldes. Los caminos que acabo de describir representan simplemente las tendencias existentes. Cuando llegamos al octavo, noveno y décimo nivel del alma, vamos superando el resto de nuestras limitaciones, aunque eso nunca ocurre hasta un grado total. La vida en la tierra puede llevar a cualquiera a sentir ira o miedo.


Las siete direcciones dármicas


El darma es nuestro deber a nosotros mismos y a la sociedad. Significa seguir un camino correcto para nosotros. Es algo que hacemos bien y de una manera natural. Siguiendo lo que sentimos natural para nosotros alzaremos nuestra conciencia. Nuestro karma, a través de nuestras experiencias, nos empuja a adquirir el carácter que necesitamos para llevar a cabo nuestro darma. El darma se parece a la misión, pero es más interior. La misión es lo que nuestra alma ha elegido hacer, es decir que es más exterior. Tal vez a causa de malas elecciones o fuerzas oscuras no encontremos nuestra misión, pero nuestro darma sale de dentro de nosotros con la forma de tendencias y preferencias.


La mejor manera de entrar en contacto con nuestro karma es seguir nuestra dirección dármica, la natural y planeada para nosotros. Existen siete líneas dármicas. El objetivo es investigar uno de esos caminos que contiene a su turno una misión específica que elegimos antes de nacer.


1.Trabajo. Comprende el mayor número de almas y las actividades más generales –entre otras la de ama de casa, deportes, negocios, etc.


2. Ejército. Soldados, policías y todos los que aplican las leyes de un país, una ciudad o una región.


3. Servicio. Incluye sectores como el sector eclesiástico, médico, social, metafísico, educativo y alternativo.


4. Creación. Aquí pertenecen los artistas, escritores, arquitectas, poetas, músicos, actores, bailarines y entretenedores.


5. Ciencia. Investigadores médicos y técnicos, científicos, físicos, químicos.


6. Filosofía. Embarca todas las teorías sobre las razones por las que los hombres actúan como actúan y cómo dejarán de sufrir. Líderes eclesiásticos, filósofos y maestros espirituales.


7. Gobierno. Líderes políticos, presidentes, alcaldes, senadores y los que son elegidos para un cargo con poder.


Los siete objetivos del alma


Además de los diete caminos kármicos y las siete direcciones dármicas también elegimos uno de los siete objetivos básicos antes de nacer. Tal vez tengamos más de uno, pero uno es el más importante y los demás secundarios y terciarios.


1.Conocimiento: El conocimento en un sector particular, una vez asimilado a nivel de alma, se vuelve intuición y sabiduría. Por ejemplo el estudio de lenguas extranjeras nos enseña intuición sobre lo correcto y lo falso, capacidad de análisis y combinación de distintos entre sí elementos. El conocimiento puede ser también espiritual, o sea la comprensión más profunda de la dedicación, del sacrificio, de la paciencia, etc.


2. Espiritualidad: Aquí se combinan los valores espirituales con nuestra dirección dármica.


3. Armonía interior: Se adquiere equilibrio y serenidad psíquica mientras se cumple con su deber kármico.


4. Fama y poder: Éstos son recompensas kármicas y representan pruebas significantes y a la vez oportunidades únicas para desarrollar sus habilidades de comunicación, liderato y desarrollo espiritual.


5. Aceptación: Aquí se aprende a aceptar las cosas tal como son. Nuestra resistencia a ello es lo que causa nuestro dolor.


6. Apoyo: Este objetivo embarca el ánimo y apoyo  a los demás, la ayuda en la realización de una común dirección dármica, la defensa de un ideal o de una convicción filosófica o religiosa.


7. Desarrollo de habilidades: Desarrollamos nuestras habilidades en muchas vidas, por lo tanto nuestro objetivo puede situarse en la fase principiante, intermedia o avanzada de una búsqueda creativa.


Síntesis y ejemplos


A pesar de que existen siete caminos kármicos, tenemos la libre voluntad de seleccionar otro camino que el del plan de nuestra alma. Las direcciones dármicas y los objetivos del alma son nuestro destino kármico. Tenemos la libre voluntad de cumplirlo o eludirlo. Lo más importante para el desarrollo de nuestra alma es, sin embargo, superar los desafíos que se nos presentarán actuando con justicia y abnegación.


Por ejemplo, un hombre está destinado a cumplir su darma en una posición gubernamental. Nació con esta dirección dármica y ha de administrarla bien. ¿Será un líder bueno y justo? ¿Ayudará a los demás o se despistará por la fama y el poder que obtendrá? Es bien sabido que quien tiene poder es presionado para servir ciertos intereses que influyen negativamente la sociedad. ¿Cederá a esta presión, llevado por sus intereses materiales y egoístas o reaccionará con las consecuencias que eso conlleva (perder su puesto o hasta su vida)? ¿O se desarrollará tanto que podrá hacer maniobras aprendiendo el equilibrio y la armonía, guardando así su puesto lo máximo posible?


Otra alma es una cantante conocida gracias a su dirección dármica de creación. ¿Resistirá las presiones de su profesión? ¿Será un ejemplo para los jóvenes? ¿Ayudará a los menos afortunados con las riquezas que ha ganado? ¿O será despistada por las tentaciones materiales y se volverá cruel? ¿O acaso sus ambiciones no le permitirán ver sus límites y sucumbirá a las drogas? Son numerosos los desafíos que se presentan en este tipo de selecciones.


Otra alma tiene como camino el trabajo y desarrollo espiritual. Forma una familia y trabaja en su desarrollo personal. ¿Será una buena madre y esposa? ¿Superará eventuales tendencias de inseguridad o envidia? ¿O su matrimonio llegará a un punto muerto y terminará? ¿Logrará en tal caso construir otra relación, con más éxito?


Otro nace también con una dirección dármica de creación, pero al mismo tiempo con karma negativo. Se hace escritor, pero sus ingresos son limitados. Ha de aceptar su situación y desarrollar sus habilidades. ¿Lo conseguirá o abandonará sus ideales y escogerá un camino fácil para enriquecerse rápidamente?


Finalmente, una chica que también lleva karma negativo crece dentro de obstáculos y desdicha. Sus relaciones han fracasado y ha acumulado energía negativa . Su dirección dármica es la del servicio. Trabaja como asistenta social y ha de superar sus traumas para poder ayudar a los demás. ¿Logrará ver su vida desde un prisma positivo y gozar de las pequeñas alegrías de la vida? ¿O volcará su amargura en los de su entorno?


En este punto tienes una imagen sobre los caminos kármicos, las direcciones dármicas y los objetivos del alma, así como cuáles pueden ser los desafíos que se nos presentan dentro de estos ramos.


La pregunta es, pues, ¿por qué estás aquí?